Adiós a las multas por no llevar luces de repuesto

Ciento cincuenta euros nada menos nos costaba ir sin las bombillitas en el maletero o la guantera. A mí me ocurrió hace tres años, y mi indignación fue pareja al problema en sí, ya que me resultaba totalmente imposible cambiar las luces de mi coche por mí misma. Menos mal que por fin (más vale tarde que nunca), la DGT ha decidido actualizar esta ley y a partir de enero se han eliminado las multas por no llevar luces de repuesto en el coche, una infracción calificada como grave.
Lo cierto es que el año 2007 fue el último en el que los agentes se dedicaron a multar a quienes no llevaran el kit de luces, porque la DGT anunció que desde entonces esta pena no se impondría aunque aún estaba vigente sobre el papel. Ha tenido que llegar el año 2010 para terminar definitivamente con este despropósito.
El director del departamento, Pere Navarro, pidió perdón a los conductores que hubieran sido multados injustamente y anunció que daría instrucciones para subsanar el asunto, aunque realmente dudo mucho que nos vayan a devolver lo que entonces pagamos por algo que muchos no podíamos arreglar por nuestra cuenta.
Y esto es así porque en la mayoría de los coches resulta muy difícil (o directamente imposible) el cambio de las lámparas por parte del conductor, cuando las bombillas se funden. Además, los faros de xenón sólo pueden ser manipulados por expertos, ya que reciben una tensión eléctrica de treinta mil voltios.
Alegrémonos pues de que se resuelva u grave error, aunque parece mentira lo que se tarda en arreglar este tipo de cosas… ¡Eso sí, para recaudar bien que se espabilan!
Imagen: Volkswagen Scirocco.