
Seguimos con los modelos que ha conducido Bond, James Bond, el famoso agente secreto que trabajaba para el servicio de inteligencia británico. Tras el Lotus Esprit S1 y el Citroën 2 CV ahora le toca el turno al Aston Martin V8 Vantage, protagonista junto a Timothy Dalton de la película Alta Tensión.
Antes de entrar en curiosidades del rodaje y la película, siempre relacionadas con el automovilismo, vamos a detallar algunas especificaciones de este modelo. Estuvo en el mercado desde 1.977 hasta 1.989 y tenía un precio por aquel entonces de 41.000 €. Montaba un motor de gasolina V8 atmosférico de 5,4 litros que desarrollaba la nada despreciable cifra de 395 CV. Tenía un peso de 1.815 kilogramos, un poco gordo, lo que no le impedía hacer el 0 100 km/h en 5,9 segundos consiguiendo una velocidad máxima de 270 km/h. El cambio era manual de 5 velocidades.
Corría el año 1987 cuando se pensaba en Pierce Brosnan para el papel de la película Alta Tensión, pero por aquel entonces el actor irlandés estaba demasiado ocupado junto a Stephanie Zimbalist en la serie que todos recordamos, Remington Steele. Entonces llamaron a Timothy Dalton para que protagonizara un papel por el que había sido rechazado unos años antes.

Después de muchos años de separación, James Bond y Aston Martin volvían a estar juntos. Por aquella época la firma inglesa estaba presidida por el empresario petroquímico Victor Gauntlett, que era a su vez propietario del V8 Vantage con matrícula B549 WUU que tenía el privilegio de conducir Timothy Dalton. El modelo que aparece al principio de la película se trataba de un Aston Martin Vantage V8 Volante descapotable, pero más tarde se le instaló un Kit de invierno que incluye, entre otras cosas, el techo del coupé.
A parte de la monumental estampa del Vantage, en las películas de James Bond siempre nos llama la atención y nos gustan los gadgets que instalaba Q (Desmond Llewelyn) en el vehículo en cuestión. El coche fue equipado con distintos extras, puntas de acero, un dispositivo para cortar el hielo, este último se utilizó para que un Lada que le perseguía rompiera el hielo y se hundiera en el lago helado. Esta escena se creó en el lago artificial de los Estudios Pinewood, puesto que el hielo del lago Weisensee tenía 60 cm de espesor en la época en que se rodó la película.

Además el V8 contaría con un lanzacohetes controlado mediante un dispositivo que proyectaba los objetivos en el parabrisas, fijaros que curioso que hoy en día marcas como BMW o Citroën lo utilizan en sus vehículos, lo del proyector en el parabrisas, no el lanzacohetes, que hay que explicarlo todo. Más extras indispensables en éste y cualquier otro vehículo, un laser capaz de partir un coche en dos, ruedas con clavos, los embellecedores decorativos se convertían en patines para que el deportivo inglés pudiera patinar sobre el hielo, etc.
Otros modelos que aparecieron en el film además del Aston Martin fueron, dos Audi 200 Quattro de color gris metalizado en Viena y en Marruecos. Un Lada del que hemos hablado anteriormente y un Land Rover que se dividió en dos partes tras una persecución, las escenas de éste se rodaron con doce fotogramas por segundo para aumentar la velocidad del vehículo.
Fuente: Car&Tecno




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