
Finalizada la II Guerra Mundial, hubo un gran número de excedentes de motores para aviones. Algunas de estas unidades fueron a parar a vehículos de competición y con esa filosofía ha nacido en la actualidad ‘Brutus’, un proyecto a medio camino entre la experimentación y la locura.
‘Brutus’ es un coche de 1908 con un motor de avión de 12 cilindros con 46 litros de cilindrada (cuarenta y seis, no es un error) que entrega la escalofriante cifra de 750 CV de potencia a tan solo 1.500 rpm. Escupe llamaradas, suena como un avión y es apabullante ¿No te lo crees? Pues mira los siguientes videos y te garantizamos que te quedarás con la boca abierta.
Vía: Jalopnik