A casi seis mil setecientas cincuenta personas de nuestro pais les ha caido una curiosa multa, que a mí me parece bastante adecuada: han sido sancionados con la obligación de realizar trabajos en beneficio de la sociedad. Estos “trabajos” consisten en realidad en una serie de cursos; un total de doscientos veinticinco, que seran gestionados e impartidos por Cruz Roja.
Su nombre es Talleres de Actividades de Seguridad Vial, y estan encaminados a la reeducación y la sensibilización de los conductores que han cometido las infracciones.
Lo que se pretende con estos talleres es que cada infractor se enfrente con el delito especifico que ha cometido, y asista durante una serie de jornadas a clases de concienciación, para intentar en lo posible que no lo vuelva a repetir. De hecho, la idea no es mala; pero habra que ver cuantos se aplican el cuento, dada la curiosa obsesión del ser humano por tropezar una y otra vez con la misma piedra…
La media de asistencia a los talleres sera de treinta alumnos, y en total la Cruz Roja recibira una subvención maxima de doscientos veinticinco mil euros, que sale de los presupuestos de la Jefatura Central de Tráfico. Al parecer, se han depositado grandes esperanzas en los cursos, con el objetivo de mejorar la seguridad vial en los próximos años.
En la elaboración y el diseño de estos talleres ha colaborado la Jefatura Central de Tráfico, así como la secretaría general de Instituciones Penitenciarias, para conseguir que criterios elegidos mantengan una línea homogénea. Por un lado se establecera una fase formativa, y por otro, una de realización de actividades de utilidad pública.
Via / Repsol.es.
Imagen / Daquella Manera.
