Cómo matar un coche

El 1 de julio comenzó en Estados Unidos un programa de ayudas del Gobierno para renovar el parque automovilístico del país con vehículos de mayor eficiencia energética. Se trata del programa CARS (Car Allowance Rebate System) también conocido como Cash For Clunkers, es decir, Dinero por Chatarras.
La medida es parecida a las que se aplican en algunos países europeos: ayudas económicas directas de ¡hasta 4.500 dólares! a cambio de la entrega de un vehículo viejo y de elevado consumo. La diferencia radica en que para acogerse al programa americano el vehículo entregado ha de ser capaz de moverse, es decir, que funcione. Sin embargo, tras su entrega su motor será destruido de una forma un tanto radical que os describiremos a continuación y que podemos comprobar en los siguientes (y dramáticos) videos.

Las imágenes del primer video nos muestran a una Ford Ranger de unos 15 años de antigüedad entregada como clunker y el procedimiento que se sigue para inutilizar su motor. Los mismo sucede en el segundo video, siendo un Oldsmobile Aurora el vehículo “sacrificado”, mientras que el último es un bonito Volvo al que al final tienen que utilizar un extintor.
Para inutilizar el motor, primero se drena todo el aceite del motor y se reemplazarla por una solución de silicato de sodio y agua (proporción de 40/60%). Esta solución se convierte en un abrasivo muy espeso cuando se le somete a altas temperaturas.
A continuación se enciende el motor y se mantiene acelerado hasta que el motor se detiene por si solo, algo que suele tardar menos de 10 minutos. Tras dejar enfriar una hora, se vuelve a encender y se repite el proceso tantas veces como sean necesarias hasta que el motor no arranque.
Para certificar la destrucción del motor, el taller debe pegar una etiqueta en la que se puede leer en inglés “este motor es de un vehículo que forma parte del programa CARS. Posee un significativo daño interno provocado por la aplicación en el motor de una solución de silicato de sodio en vez de aceite”. Por último, el vehículo es trasladado a un desguace para que sea achatarrado.
Ciertamente es una medida bastante exagerada y, en mi opinión, completamente innecesaria. Una pena que los vehículos que nos han acompañado durante mucho tiempo y que en muchos casos se les coge cierto cariño sean “condenados a muerte” de esta manera.
A continuación los videos, no aptos para personas sensibles:
Vía: jalopnik
Imagen (I): boston.com
Vaya destrozos…. me descojono.