
Primero escuchamos la noticia de esta buena mujer que se examinó nada menos que novecientas cincuenta veces para sacarse el permiso de conducir… Y ahora nos encontramos con este fenómeno de Santander. El conductor en cuestión conducía alegremente por la calle Jerónimo Sainz de la Maza, en plena capital cántabra, cuando estrelló su vehículo contra el coche patrulla de los agentes que le dieron el alto.
Eso de por sí no está nada mal, y da ya para bastantes anécdotas en comisaría… Pero la sopresa de los policías fue aún mayor (tras recuperarse del susto) cuando, al ir a detener al conductor, descubrieron que no sólo estaba borracho, sino que no tenía seguro y, además, le habían suspendido el permiso de conducir.
El curioso altercado tuvo lugar a las cinco menos cuarto de la tarde en una de las arterias principales de la ciudad; antes de colisionar con el coche patrulla, el personaje en cuestión había chocado también con otros dos coches aparcados en la calle Cervantes, sin por supuesto detenerse a comprobar los daños causados. La policía intentó interceptarlo al ver lo que ocurría, pero B. M. desatendió totalmente sus indicaciones y chocó directamente con el vehículo policial, causando heridas a uno de los agentes.
La tasa de alcolhemia del amigo B. M. triplicaba el límite permitido… Y eso, sin contar con lo del permiso y lo del seguro. A mí, esta noticia me recuerda al chiste aquél de Eugenio que terminaba con la suegra diciendo, “Ya sabía yo que con un coche robado no íbamos a ninguna parte…”.
Vía: El Diario Montañés.
Imagen: Juanjeitor.




Ahi esta! Un grande de Espana!
Deberian de cambiar el nombre a la calle en su honor…