La noticia apareció hace unos días en el diario El Mundo, y la reflexión a la que motiva es que realmente hay gente (y empresas) para todo. La idea es coger un coche y transformarlo en un “Ferrari” u otro coche de lujo, para asombro de propios y extraños. Por supuesto que no se tratará nunca de un auténtico Ferrari (como el de esta fotografía), pero según los fundadores de esta empresa pionera, nadie se suele dar cuenta… O eso dicen ellos.
Además, si no os gustan los Ferraris, siempre podéis escoger cualquier otro modelazo para presumir por las carreteras: Lamborghini, Aston Martin… La idea es muy sencilla: se coge una estructura de otro coche, se crea una “carcasa” que se adapte al modelo original y se coloca encima. ¡Listo!
El nombre de esta firma es SRC Kit-Cars y tiene su sede en Palma de Mallorca. Los impulsores de esta original idea son Francisco y Alfonso Aguilar, dos hermanos cuya iniciativa les está llevando al éxito. Ellos se encargan de realizar toda la estructura y adaptarla sobre los coches, que son siempre Toyotas “porque son más bajitos”, como dicen los hermanos.
Y apuntaros los precios: si un cochazo de estas características sale por alrededor de trescientos mil euros (y de ahí, en adelante), los modelos de SRC Kit-Cars cuestan entre veinte y treinta mil. Eso sí, olvidáos de los quinientos caballos y demás “zarandajas”, porque estos coches ofrecen el aspecto de los más lujosos… Pero no sus prestaciones. Y es que no se puede tener todo.
Vía / El Mundo.
Imagen / Tonylanciabeta.
