Espectacular vídeo de una persecución que realiza un Dogde Viper a un Porsche 911 GT3 en el viejo trazado de Nurburgring. Como podréis comprobar en el vídeo, hay muchísimo tráfico y eso hace más espectacular la carrera por la cantidad de adelantamientos que realizan ambos. Pero pensándolo mejor, quizá hubiera preferido una pista limpia de coches para ver un mano a mano sin nadie que pudiera interrumpir y entorpecer este divertido pique.
El 911 GT3, con 435 caballos, ya paró el crono en Alemania en 7 minutos y 40 segundos con Walter Röhl como piloto, y un primo-hermano del Viper, el Corvette ZR1, con casi 200 caballos más que el GT3 realizó un tiempo de 7 minutos y 26 segundos. Parece claro que si pusiéramos pilotos con un nivel parecido, el americano quizá llegaría antes a la meta. Lo que me demuestran todos estos datos es que a la hora de fabricar un deportivo que de la talla cuando la carretera se retuerce, Porsche sabe hilar más fino. Un deportivo no es sólo plantarle un motor de camión a un coche y listo, es mucho más. Y es que tiene mucho mérito plantarle cara a otro vehículo que tiene casi 200 caballos más que tú.
Pues eso, que me quedo con el 911 GT3, con el permiso del Nissan GT-R
Vía: Autoblog en español




Una vuelta con cámara interior al Nordschleife siempre es impresionante e impactante, y más si es a bordo de un bicho como el Viper. Se me ponen los pelos de punta sólo de ver el paso por el Karrusel.
Por cierto, no hay color. Como bien dices un motor de camión superpotente no es lo único imprescindible: cuenta casi más cómo se pasan con efectividad todos esos caballos al asfalto y un chasis a la altura, sobre todo para rendir en circuitos como el viejo Nürburgring con curvas muy diferentes. ¡Un 911 GT3, por favor!
Saludos