
En BMW, como en muchas otras empresas, no es de buen agrado que sus empleados usen productos de la competencia. Es decir, ¿cómo se explica que alguien que trabaja para BMW conduzca para uso personal un Audi, un Mercedes o otro coche de cualquier otra marca? Los jerifaltes de la marca deben pensar que eso no da una buena imagen de su empresa, y que las ventas y el apoyo debe empezar por la gente de la casa, más aún en estos momentos de crisis.
Recientemente, muchos trabajadores de BMW se encontraron en los parabrisas de sus automóviles una misteriosa carta de la empresa. Esos 7.000 receptores de la misiva eran trabajadores de la marca que conducían vehículos de Audi o Mercedes, por ejemplo, rivales por antonomasia de la marca de la hélice. La carta, entre otras cosas, decía lo siguiente: ¿Dónde está el error aquí? Te gusta trabajar para nosotros, le tienes cariño a tu lugar de trabajo y a tu salario. Pero conduces un coche de la competencia.
Tanto el texto como la forma de hacer llegar a sus empleados la carta es cuanto menos original, pero parece una amenaza encubierta, más propia de una mafia tipo “El Padrino” que de una empresa seria. Si yo fuera trabajador de BMW me preguntaría, ¿y si no me compro un BMW? ¿me despedirán? En cualquier caso parece que la medida comienza a tener efectos, porque ya hay más de 100 trabajadores que han solicitado información para cambiar su actual vehículo de otra marca por un BMW. Y es algo en parte lógico, porque si los trabajadores desean que su empresa progrese y, por tanto, su puesto de trabajo sea seguro, nada mejor que dejar el beneficio en su propia marca y no en otras de la competencia.
El fabricante bávaro, no obstante, suele dar facilidades a sus empleados para la compra de un vehículo de la marca. A lo largo del 2008, BMW vendió 1,4 millones de vehículos, de los cuales 8.000 de ellos fueron comprados por sus empleados. Pero el descenso en las ventas no cabe duda que hace mella en todas las marcas, y cualquier medida para aumentar las ventas, por pocas que sean, es bienvenida para las empresas.
Vía: El País

Manuel
No sé si este post es de coña o en serio, pero no entiendo que alguien que trabaja para una marca, tenga un coche de otra marca de la competencia directa, para mí sería un claro motivo de despido pues supone una total falta de confianza-cariño-orgullo en lo uno mismo hace todos los días para ganarse el pan.
Pedro espin
Me parece fatal que para salvar el bache que están pasando y no despedir a toda la plantilla les inviten a comprar un barato coche BMW, si al menos eso lo hiciera Coca Cola, lo entendería, pero cada lata cuesta 50 centimos
Fran López
Manuel, no es coña, el artículo es totalmente en serio. Es algo real y sin exageración.
Lo más normal, efectivamente, sería que un trabajador deposite su confianza en la empresa para la que trabaja y si necesita un coche, lo compre en la marca. Pero eso también depende del sueldo de los trabajadores, me explico: no puedes forzar a comprar un coche de 30.000 euros, por ejemplo, a un trabajador mileurista. O eso creo yo. De todas formas me imagino que BMW hará sustanciosos descuentos a sus trabajadores, posiblemente cercanos a un 10-15% como mínimo. Pero los trabajadores, creo yo, debieran ser los primeros que mirasen por su empresa, aunque por voluntad propia y no por “obligación”.