
Audi presentó ayer la nueva generación de su buque insignia, el Audi A8, en un evento por todo lo alto en Miami Beach y con la actriz Lucy Liu como anfitriona. La berlina alemana presenta un diseño conservador respecto a las dos generaciones anteriores, pero supone todo un escaparate tecnológico mostrando lo que es capaz de hacer el fabricante de los cuatro aros. Llegará a los concesionarios a principios del año que viene.
El nuevo A8 es más grande en todas sus dimensiones. Sus 5,13 metros de largo, 1,94 metros de ancho y 1,46 metros de alto suponen 8, 10 y 2 centímetros más respectivamente que la generación a la que sustituye. La batalla también ha aumentado en 5 centímetros, alcanzando ahora los 2,99 metros. Estas nuevas medidas suponen un mayor espacio para los pasajeros en todas las cotas y un maletero que amplía su capacidad en 10 litros, siendo ahora de 510 litros.
Aunque este aumento de dimensiones podría llevar a pensar que el peso del vehículo se ha visto incrementado, la utilización de una carrocería ligera denominada Audi Space Frame ha permitido que el peso se mantenga en cifras contenidas y además se aumenta un 20% la rigidez torsional. Esto se refleja en el comportamiento del A8 y también en sus consumos, aspecto que se ve beneficiado de una cuidada aerodinámica, que sitúa el coeficiente aerodinámico (Cx) en la sorprendente cifra de 0,26 para la versión 4.2 FSI.
Y hablando de motores, la gama de propulsores disponibles será reducida en un principio, aunque en el futuro se irán añadiendo versiones nuevas. Así, sólo estarán disponibles dos mecánicas V8, una de gasolina 4.2 FSI y otra diesel 4.2 TDI, en ambos casos asociadas al nuevo cambio automático Tiptronic de ocho marchas además de contar con la tracción total Quattro.
La versión turbodiesel entrega 350 CV y 800 Nm de par y se conforma con unos increíbles 7,6 litros de gasóleo cada 100 kilómetros, mientras que las emisiones de CO2 son sólo de 199 g/km. Esta economía de consumo no está reñida con las prestaciones, siendo capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 5,5 segundos y estando su velocidad máxima limitada electrónicamente a 250 km/h.
En cuanto a la motorización de gasolina, el 4.2 FSI dispone de 372 CV de potencia aunque tarda un poco más en acelerar hasta los 100 km/h desde parado que la versión turbodiesel, 5,7 segundos. El consumo homologado se cifra en 9,5 litros a los 100 kilómetros y las emisiones se limitan a 219 g/km.
Más adelante también estará disponible un 3.0 TDI con dos niveles de potencia, 250 CV y 204 CV, y un V6 TFSI de nueva factura. Está previsto que el poderoso W12 desaparezca de la lista de opciones, aunque este punto no perece estar completamente decidido.
Vía: El Mundo
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